miércoles, 18 de septiembre de 2013

HIJO DE BACHELET TUVO MIEDO A SER DELATADO COMO HAMPÓN


Hijo de Bachelet retira querella por injurias contra director de Radio Bío Bío

Aunque Tomás Mosciatti no se disculpó por dichos sobre patrimonio de Sebastián Dávalos, éste desistió de acción legal. En paralelo, y tras denuncia de periodista, sigue su curso investigación de SII por estado tributario del cientista político.

por Hernán López - 07/06/2013 - 07:17
Poco menos de media hora duró la audiencia de conciliación que ayer enfrentó al hijo de Michelle Bachelet, Sebastián Dávalos, con el director de Radio Bío Bío, Tomás Mosciatti, en el Octavo Juzgado de Garantía.
El cientista político había interpuesto una querella por injurias contra el periodista en abril pasado, luego de que éste -a partir del reportaje “Los negocios de Dávalos Bachelet”, publicado en la revista Qué Pasa- calificara como “muy poco razonable” y “al menos sospechosos” los vínculos comerciales y asesorías que el hijo de la hoy candidata presidencial prestaba a empresas de China.
Lo anterior, debido a su pasado trabajo como asistente de la Unidad Asia de la Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales (Direcon) de la Cancillería.
En la breve audiencia realizada ayer, la defensa de Dávalos planteó que su representado estaba dispuesto a llegar a un entendimiento, siempre y cuando Mosciatti se disculpara por la referencia al patrimonio del primogénito de la ex mandataria.
La defensa del periodista se negó a esa opción e insistió en que sus palabras se enmarcaban dentro de los márgenes de la libertad de expresión en el ejercicio de la profesión.
Acto seguido, y a pesar que no consiguió que Mosciatti se disculpara, la defensa de Dávalos, encabezada por el abogado Enzo Coppa, dijo que “si bien seguimos convencidos de que los dichos provocaron descrédito y deshonra para mi cliente, queremos creerle a la contraparte que no hubo ánimo de injuriar, sino de libre expresión”.
Ante la declaración, la titular del Octavo Juzgado de Garantía, Ely Rothfeld Santelices, decidió sobreseer el caso.
En privado, algunos dirigentes de la oposición ya habían manifestado cierta incomodidad por las acciones legales emprendidas por el hijo de la candidata presidencial PS-PPD-PC. Esto, debido a que el conflicto podía ir escalando, lo que abriría un flanco que podía perjudicar la candidatura de la ex mandataria.
De hecho, hasta el momento, Dávalos no ha participado públicamente en las actividades de campaña de la ex gobernante, ni tampoco se le ha visto por las oficinas del comando de Tegualda.
En el corto plazo, tampoco estaría contemplado un rol para el cientista político en la candidatura de Bachelet.
Investigación del SII
A pesar de que la querella interpuesta por Dávalos fue sobreseída, en forma paralela, la defensa de Mosciatti, el abogado Alejandro Espinoza, había solicitado al SII que abriera una investigación respecto del patrimonio del hijo de la ex presidenta, lo que se mantiene en pie.
El organismo recibió la denuncia como parte de la serie de solicitudes que pasan a ser revisadas por las unidades operativas correspondientes, de acuerdo a la ley orgánica del servicio y la ley tributaria vigente.
En particular, la petición de la defensa de Mosciatti apunta a las declaraciones de renta del cientista político, con atención en las sociedades comerciales que mantiene con su esposa. También a una posible evasión de impuestos en la compra de vehículos, entre ellos cuatro automóviles Lexus bajo la propiedad de su empresa.
Sobre esta arista, la propia ex presidenta ha salido en defensa de su hijo advirtiendo que esto “pudiera ser parte de una campaña sucia” y que era importante “tener límite para las cosas”.

(Tomado del diario LA TERCERA)

jueves, 8 de agosto de 2013

SIN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO NO HAY TEORÍA REVOLUCIONARIA (QUE SIRVA



Por Raúl Isman.
Académico e Historiador argentino.
Agosto de 2013.
Las dos grandes corrientes de transformación social nacidas en el siglo XIX- el anarquismo y el socialismo- emergieron inocultablemente ligadas al contexto histórico que les vio nacer. El anarquismo envejeció de modo mucho más acelerado por su lógica extrema de no aceptar concesión ninguna, justo cuando el capitalismo iniciaba un largo pero contradictorio ciclo de crecimiento económico y desiguales beneficios para las masas. El socialismo- más dúctil políticamente y favorecido por la renovación aportada por el leninismo, el stalinismo y el trotsquismo- atravesó la vigésima centuria aportando renovadas esperanzas (revoluciones rusa, china, cubana, entre otras) y siendo el núcleo fundamental militante de los pueblos que resistían las barbaries que el sistema pretendía imponer. Pero lejos de ser un cuerpo de ideas que se actualizara con el tiempo y apto para la transformación social se volvió un catecismo vacío que mostró su inadecuación frente a los cambios mundiales mucho antes del derrumbe del muro de Berlín. El sistema burgués proclamó su triunfo (ilusoriamente) definitivo y casi al mismo tiempo la teoría social desenmascaró tal pretensión imperial afirmando que se trataba de un gigante con pies más débiles que el barro.
Casi en simultáneo, Hugo Rafael Chávez Frías plantaba su semilla de rebelión y al morir del siglo pasado llegaba a la presidencia de Venezuela. Casi de inmediato proclamó la renovación de la utopía: el socialismo del siglo XXI. Pero no se dedicó a las elucubraciones teóricas, sino más bien a las realizaciones prácticas (básicamente las misiones) que le cambiaron la vida al pueblo venezolano. Además se valió de los recursos petrolíferos para articular un conjunto de instituciones internacionales (Alba, Petrocaribe, Celac, entre otras) para confrontar contra el imperio. De semejante modo quedaba probado que la elaboración teórica iba a la zaga del movimiento práctico real. Chávez no llegó a enunciarlo nunca, pero nos parece que fue parte de su práctica. En la actualidad desaparece la dogmática diferencia entre reforma y revolución. Quién avanza en transformaciones que favorecen a las mayorías populares; por cosméticas que parezcan y que no modifiquen las relaciones de producción capitalistas realiza aportes revolucionarios. Los destacamentos de izquierdas que rechazan procesos populares desde un olimpo revolucionario y ultra diciendo que no se adecuan a tal programa de 1848, a las veintiún condiciones o a cualquier otro texto antiguo fatalmente sólo sirven a la reacción. Lo dicho, la condición fundamental para realizar una transformación es un proceso revolucionario. La teoría va a la zaga y debe revisarse continuamente en debate con las masas y el acontecer histórico.

SIN MOVIMIENTO REVOLUCIONARIO NO HAY TEORÍA REVOLUCIONARIA (QUE SIRVA)



Por Raúl Isman.
Académico e Historiador argentino.
Agosto de 2013.
Las dos grandes corrientes de transformación social nacidas en el siglo XIX- el anarquismo y el socialismo- emergieron inocultablemente ligadas al contexto histórico que les vio nacer. El anarquismo envejeció de modo mucho más acelerado por su lógica extrema de no aceptar concesión ninguna, justo cuando el capitalismo iniciaba un largo pero contradictorio ciclo de crecimiento económico y desiguales beneficios para las masas. El socialismo- más dúctil políticamente y favorecido por la renovación aportada por el leninismo, el stalinismo y el trotsquismo- atravesó la vigésima centuria aportando renovadas esperanzas (revoluciones rusa, china, cubana, entre otras) y siendo el núcleo fundamental militante de los pueblos que resistían las barbaries que el sistema pretendía imponer. Pero lejos de ser un cuerpo de ideas que se actualizara con el tiempo y apto para la transformación social se volvió un catecismo vacío que mostró su inadecuación frente a los cambios mundiales mucho antes del derrumbe del muro de Berlín. El sistema burgués proclamó su triunfo (ilusoriamente) definitivo y casi al mismo tiempo la teoría social desenmascaró tal pretensión imperial afirmando que se trataba de un gigante con pies más débiles que el barro.
Casi en simultáneo, Hugo Rafael Chávez Frías plantaba su semilla de rebelión y al morir del siglo pasado llegaba a la presidencia de Venezuela. Casi de inmediato proclamó la renovación de la utopía: el socialismo del siglo XXI. Pero no se dedicó a las elucubraciones teóricas, sino más bien a las realizaciones prácticas (básicamente las misiones) que le cambiaron la vida al pueblo venezolano. Además se valió de los recursos petrolíferos para articular un conjunto de instituciones internacionales (Alba, Petrocaribe, Celac, entre otras) para confrontar contra el imperio. De semejante modo quedaba probado que la elaboración teórica iba a la zaga del movimiento práctico real. Chávez no llegó a enunciarlo nunca, pero nos parece que fue parte de su práctica. En la actualidad desaparece la dogmática diferencia entre reforma y revolución. Quién avanza en transformaciones que favorecen a las mayorías populares; por cosméticas que parezcan y que no modifiquen las relaciones de producción capitalistas realiza aportes revolucionarios. Los destacamentos de izquierdas que rechazan procesos populares desde un olimpo revolucionario y ultra diciendo que no se adecuan a tal programa de 1848, a las veintiún condiciones o a cualquier otro texto antiguo fatalmente sólo sirven a la reacción. Lo dicho, la condición fundamental para realizar una transformación es un proceso revolucionario. La teoría va a la zaga y debe revisarse continuamente en debate con las masas y el acontecer histórico.

jueves, 27 de junio de 2013

HIJO DE BACHELET INVESTIGADO POR EVASOR DE IMPUESTOS

Bachelet salió en defensa de su hijo: “No me parece que esto pueda ser parte de una campaña sucia”

16:55 | La candidata se refirió a la situación por la que atraviesa Sebastián Dávalos, investigado por el SII. DPA
Michelle Bachelet (Agencia Uno)
Michelle Bachelet salió en defensa de su hijo Sebastián Dávalos, investigado por el Servicio de Impuestos Internos (SII), en el marco de la carrera presidencial en Chile.

"No me parecería que esto pudiera ser parte de una campaña sucia", dijo la abanderada opositora, luego que el SII confirmó que abrió la pesquisa a petición del director de radio Biobío, Tomás Mosciatti.

El abogado Mosciatti, quien tiene también un programa en la señal chilena de CNN, pidió la intervención del órgano tributario, luego que Dávalos presentara una querella en su contra por injurias.

Bachelet, tras una reunión con empresarios metalúrgicos, sostuvo que todo "debe tener un límite".

Mosciatti, cuya cadena radial opera en todo el país, cuestionó la situación patrimonial del hijo de Bachelet a inicios de año, tomando como base un reportaje de la revista "Qué Pasa".

Dávalos, quien salió del servicio público para montar una empresa de asesorías comerciales, consideró injuriosos los comentarios de Mosciatti, pero no así los de revista "Qué Pasa", propiedad del empresario bancario Alvaro Saieh.

En dicho reportaje era descrito el supuestamente rápido ascenso económico de Dávalos tras salir de la universidad hace cinco años atrás, reflejado en compras de autos de lujo y propiedades.

Mosciatti, quien rechaza llegar a un acuerdo conciliatorio con el hijo de Bachelet, pide investigar si la transacción de un auto Lexus negro que usa Dávalos estuvo acorde a la ley.

Hasta ahora Bachelet encabeza la carrera presidencial para los comicios de noviembre, con una intención de voto de un 50 por ciento, superando por extensos 40 puntos a su más cercano competidor. Primero deberá afrontar las elecciones primarias el próximo 30 de junio.

viernes, 21 de junio de 2013

SIRIA LIBRE DEL IMPERIO: UNA CAUSA DE LOS PUEBLOS DEL MUNDO Y UN JALÓN EN EL CAMINO PARA LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ MUNDIAL.

Por Raúl Isman.

Historiador y Académico argentino.
Junio de 2013
La denominada primavera árabe logró embaucar a ciertos destacamentos despistados entre las izquierdas; que se tragaron la píldora del levantamiento popular, cuando en rigor era el Departamento de Estado el que orquestaba todo lo ocurrido. En efecto, el resultado son cambios en rigor menos que cosméticos en Egipto y Tunez, ninguna transformación en las petromonarquías del golfo Pérsico y la destrucción del Estado Nacional Libio (objetivo central de la entente imperial) seguida del vil asesinato por linchamiento del líder Muhamar Kadaffi.
Hasta el martirio del libio permaneció relativamente invisibilizado que similar ofensiva otanesca ya había comenzado en la estratégica nación siria. Sus riquezas naturales, la autonomía que desplegaba el estado nacional referido (que ponía límites al expansionismo genocida sionista en Líbano, por ejemplo) y el desenfrenado apetito de poder bélico y político característicos del imperio, sus lacayos y corifeos fueron las causas que llevaron a poner en práctica planes invasores que las usinas de ideas yankis habían alumbrado, cuanto menos desde hacía más de tres décadas.
La operatoria es conocida; algún sector interno (o externo) se proclama rebelde y comienza a ser ensalzado desde las usinas massmediáticas serviles al poder globalizado. Desde allí, todas las masacres son responsabilidad del "déspota asesino" que debe ser depuesto en aras de la necesaria "libertad" para los pueblos. Y todas las mentiras son utilizadas para el logro de sus planes. La masacre de Houla, perpetrada por la oposición conformada centralmente por bandas terroristas y mercenarias invasoras, fue ilustrada en casi todos los medios del orbe con cadáveres martirizados en Irak; con lo cual quedó una vez más al descubierto la cínica maquinaria al servicio de los embustes imperialistas. El empleado del poder bélico global, Barack Obama, en días muy recientes justificó las ventas de armas letales para los invasores en el supuesto uso de armas químicas por parte de las legítimas autoridades libias. Omitió decir que quienes realmente usan tales "juguetes" destructivos son las fuerzas terroristas al servicio de la O.T.A.N., como afirmó una funcionaria de la O.N.U.
Lo diferente que se verifica en el caso que nos ocupa es la firme posición de Rusia y China en resguardo de la independencia nacional siria. Claramente hicieron un balance necesario de las flaquezas en que habían incurrido en el año 2011; cuando al abstenerse acerca de Libia en el Consejo de Seguridad, facilitaron la acción genocida y saqueadora de la Otan. Otro punto nada desdeñable lo constituye la popularidad del presidente sirio Bashar Al-Assad cercana a los tres tercios de la ciudadanía nacional. La lucha por no sucumbir frente al imperio y sus esbirros mercenarios y terroristas, sin dudas, ha galvanizado fuertemente el apoyo con que cuenta el líder y la refuerza armando contingentes populares que, unidos al ejército nacional, están ganando esta guerra no deseada.
Sería fundamental para la causa de los pueblos del orbe que los acontecimientos concluyan con la derrota del imperialismo, los terroristas invasores y sus aliados mediáticos. La base de la paz mundial como se sabe hace ya más de tres siglos es el respeto por todo estado nacional. Comprendido este principio queda claro quienes son los que no permiten que pudiere nacer tal mentada flor. La independencia nacional de cualquier estado es un punto que amalgama a las fuerzas progresistas e implica la derrota de las oscuras fuerzas que defienden la "libertad"; al tiempo que la pisotean cuando la desean disfrutar los pueblos. Y en tal contexto, la función de militantes e intelectuales consiste en demostrar una verdad muy simple: que el capitalismo es un sistema que naturaliza la violencia genocida que brota desde la propia cotidianeidad y que crece gestando guerras por doquier, como único modo de perpetuarse como sistema.

jueves, 23 de mayo de 2013

PARTIDARIOS DE BACHELET OBLIGAN A POBLADORES DE LLANQUIHUE A PAGAR POR "SANEAMIENTOS"

José Martínez Fernández · Comentarista destacado · Trabaja en Poesía. Me comentaba una señora de Llanquihue a quien no nombraré para no perjudicarla, que elementos del comando de Bachelet llegaron hasta su casa situada en una población de clase media-baja para proponerle instalar en lo alto una imagen de la señora. Mas mi amiga se opuso, al igual que al intento del comando de Allamand. Luego aparecieron los comandos de Parisi, Claude y Marco Enríquez-Ominami. Ella no aceptó a ninguno. Pero lo singular es que los bacheletistas y los de Allamand han exigido respuesta por favores realizados. Los bacheletistas les recuerdan que le sanearon sus propiedades mientras fue Presidenta la señora, situación que sólo realizaron con cuatro dueños de casa. Es así que se han instalado imágenes de la señora en dos de ellas. Otras personas, sin embargo, han puesto carteles de Claude y de Marco Enríquez Ominami. Ellos, al igual que mi amiga, sigue pagando su dividendo a BancoEstado, al revés de los "saneados" por Bienes Nacionales de la época de Bachelet, bajo el Seremi Cluadio Villanueva Uribe, del PPD, que fueron los favorecidos. Lo singular de este hecho es que un "saneado" se ha opuesto y, tal vez queriendo ponerse a la buena con este gobierno, puso la imagen de Allamand. NOTA: Este comentario se ha publicado hoy en el diario digital EL PUERTO LIBRE bajo el artículo titulado: PAGO DE FAVORES: UNA MIRADA A 9 FORMAS DE CLIENTELISMO POLÍTICO ¿SE UBICA EN ALGUNA?

domingo, 19 de mayo de 2013

La muerte de una escoria denominada VIDELA (tres notas)

Pablo Cingolani Videla No voy a celebrar la muerte de este señor pero sí la justicia histórica de que lo haya hecho preso, en una celda de una cárcel argentina. Eso nos honra a todos los que creemos en la libertad, que este señor nos negó a todos, pero de manera particular a nosotros, a los de mi generación. Yo tenía 13 años cuando este traidor encabezó el golpe militar más criminal y vergonzoso de nuestra historia, y uno de los más sangrientos y perversos de toda la historia del mundo. Ni modo: nos volvimos militantes, demolimos hoteles como grita Charly García, para enfrentarlo, para que se vayan él y todos los milicos y no vuelvan nunca más. Creo con firmeza que hoy, en la Argentina, son mayoría los que creen que Videla y todos los asesinos de uniforme y los civiles pillos que robaban a su sombra son una lacra que tuvimos que padecer, son un cáncer que curamos, son excremento que pusimos en el museo de la basura nacional para que nadie se confunda y sepa lo que es la mierda. Y eso, también nos honra. Videla fue el símbolo de lo peor de la Argentina, de su peor momento histórico, del peor entreguismo y sometimiento a los poderes internacionales, de la peor falta de humanidad, de lo peor de lo peor. Videla era un símbolo de todo lo que uno puede detestar, puede condenar, puede combatir. Videla fue el representante de esa Argentina que nunca quisimos y que nunca vamos a querer: la Argentina donde se mataba, se secuestraba, se hacía “desaparecer” a miles y miles de personas. Este señor fue el que dijo que iban a morir todos los que fueran necesarios, y así lo hizo de la manera más cruel e infame. Videla y sus secuaces fueron los que masificaron la figura del “detenido-desaparecido” por primera vez en el mundo. Videla fue un asesino serial, un carnicero del pueblo, un secuestrador de bebés: alguien a quien no podremos olvidar jamás por sus crímenes aberrantes pero menos vamos a poder perdonarlo. Hasta que uno se muera, lo único que vamos a sentir por él es asco, un asco infinito por lo que hizo, por lo que fue capaz de hacer. Y la única manera en la que lo recordaremos, fue como siempre lo nombramos: como el hijo de puta que fue, y que lo fue hasta el final, incluso provocando con soberbia a los gobiernos democráticos. Videla ni siquiera fue un enemigo digno: no respetó ninguna regla, no tuvo códigos ni honor. Lo que hizo con las criaturas, con los bebés de nuestros compañeros, fue monstruoso. Es imposible tener respeto por alguien como él. Ni piedad. Videla se merece que su nombre siempre sea asociado a la infamia y a la cobardía. Videla –con el otro mal nacido de Martínez de Hoz, su ministro de economía- fue el culpable de destruir la Argentina, de hundir a los argentinos en una pobreza que desconocían, de saquear sin tregua, de venderla por dos pesos. Por esto, tampoco debe tener perdón, por el daño que le hizo a los más humildes, a los más vulnerables, al conjunto de nuestro pueblo. No celebraré su final pero si voy a recordar con alegría a todos mis compañeros muertos. Ellos, los que lo dieron todo por una Argentina justa, son los que se merecen nuestro reconocimiento y nuestro fervor. Con ellos, sí celebramos, pero la vida y la libertad que nos legaron con su sangre derramada por todos, a nombre de todos. Yo quisiera nombrarlos a cada uno de ellos pero voy a hacerlo nombrando sólo a dos: a Santucho y a la Vicky Walsh –ambos murieron enfrentando al ejército de Videla con las armas en la mano. Nunca se rindieron ni se rendirán jamás porque en la eternidad también los vencimos, los vencemos y los venceremos siempre. Ellos, se seguirán pudriendo en el horror que nos impusieron. Los nuestros, en la memoria agradecida que les tenemos, en la lucha por la liberación que continúa día a día, en el amor por la causa que compartimos, siguen vivos, siguen con nosotros, tan adentro, que caminan con nosotros, se abrazan con nosotros y nosotros los abrazamos a ellos. ¡Salud, hermanos! ¡Salud, compañeros! Hoy y siempre los recordamos y celebramos con ustedes lo mejor que nos brindaron: el ejemplo, generoso e invencible, que nos dieron. LA MUERTE DE JORGE RAFAEL VIDELA Hernán Andrés Kruse En las últimas horas falleció Jorge Rafael Videla, el dictador que condujo los destinos del país entre 1976 y 1981. En agosto de 1975 Videla asumió la conducción del ejército en reemplazo de Alberto Numa Laplane. La economía había colapsado a raíz del rodrigazo y López Rega había abandonado primero el gobierno nacional y luego el país. “Isabel” era un títere manipulado por el poder gremial liderado por Lorenzo Miguel y nada podía hacer para detener el baño de sangre que se había desatado en el país. Las organizaciones terroristas y la AAA se habían declarado la guerra transformando la Argentina en un gigantesco cementerio. El ascenso de Videla al estrellato castrense marcó el comienzo de la planificación del golpe contra el gobierno peronista. Los grandes medios comenzaron a publicar solicitadas de importantes instituciones del establihsment donde se destacaba la imperiosa necesidad de retornar al orden. En diciembre un sector de la fuerza aérea se sublevó pero fracasó al no contar con el apoyo del grueso de las fuerzas armadas. Pocos días después se produjo el intento de compamiento del regimiento militar situado en Monte Chingolo por parte de la subversión. Ese día la guerrilla montonera y erpiana dejó de constituir un peligro militar para las fuerzas armadas. Sin embargo, los medios de comunicación continuaban alertando sobre el peligro subversivo. Durante el verano de 1976 era evidente que el gobierno de “Isabel” caía en cualquier momento. El golpe del 24 de marzo de 1976 fue la crónica de una destitución anunciada. En la madrugada de ese día la presidenta fue secuestrada y alojada en calidad de detenida en el sur del país mientras una junta militar compuesta por Jorge Rafael Videla, Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti se hizo cargo del país. La sociedad respiró aliviada. Estaba harta de tener miedo. Los grandes diarios nacionales le dieron la bienvenida a la junta militar que al poco tiempo designó como presidente de la nación al teniente general Videla. Las fuerzas armadas tenían en mente poner en práctica una profunda regeneración de la Argentina. Los militares y los ideólogos civiles estaban convencidos de que había que terminar de una vez por todas con la demagogia populista, la violencia subversiva y la decadencia de la clase política argentina. La subversión fue considerada por las fuerzas armadas un peligroso tumor que había que extirpar cuanto antes. Mientras tanto, implantaron una dictadura legal por tiempo indeterminado. Desde el principio se habló de objetivos, no de plazos. Era por demás evidente que los militares pretendían quedarse en el poder por muchos años hasta tanto no tuviera éxito el proceso de regeneración del cuerpo social argentino que tenían en mente. Dicho proceso implicaba, fundamentalmente, el reemplazo de la vieja dirigencia política y gremial por nuevas camadas de políticos y sindicalistas consustanciados con los objetivos liminares del “Proceso” y la implantación de un sistema económico basado en el poder financiero. Para el logro de semejante objetivo no quedaba más remedio que domesticar a la sociedad. El miedo a la subversión marxista sirvió para legitimar el nuevo sistema de dominación que se estaba implantando en el país. Apenas tomó en sus manos las riendas del poder, la Junta Militar se abocó a la sucia tarea de eliminar los “gérmenes nocivos” del cuerpo social: sindicalistas de base, guerrilleros que quedaban con vida, periodistas e intelectuales; todos aquellos que no estaban dispuestos a tolerar las nuevas reglas de juego. Los militares decidieron poner en práctica las lecciones que dejó para la posteridad la represión ilegal francesa en Argelia. Convencidos de que el “mundo libre” no toleraría la implantación de la pena de muerte, los militares decidieron aplicar el método de la capucha clandestina para eliminar los “elementos díscolos”. En realidad, el terrorismo de Estado había comenzado a ser aplicado en la provincia de Tucumán a comienzos del año anterior, al ponerse en ejecución el “Operativo Independencia” ordenado por “Isabel” para aniquilar a la guerrilla erpiana. La Junta Militar sistematizó el terrorismo estatal, lo transformó en una práctica clandestina de eliminación de personas de índole institucional. Sin embargo, el “Proceso” se esmeró en presentarse ante el pueblo argentino y al mundo como un sistema de gobierno civilizado. Los militares redactaron una serie de documentos que consagraban el cariz legal e institucional de la dictadura. Tan importantes fueron que estaban por encima de la constitución nacional. En ese esquema, Videla fue el primer presidente de facto. Junto con Massera detentaron el poder absoluto. A pesar de sus notorias diferencias políticas, económicas e ideológicas, ambos coincidían en la necesidad imperiosa de aniquilar a la subversión en las sombras. Videla estaba firmemente convencido de que Dios lo había elegido para conducir una cruzada en contra del terrorismo marxista. Creía que Argentina podía transformarse en la Cuba sudamericana y no estaba dispuesto a permitirlo. Mientras tanto, el todopoderoso ministro de Economía, Martínez de Hoz, comenzaba a sentar las bases del modelo económico neoliberal. Junto con Martínez de Hoz, Videla encabezó el sector “liberal” del “Proceso”. Este binomio estaba convencido de que el país necesitaba imperiosamente un profundo proceso de restauración en todos los niveles: político, económico, social, cultual y, fundamentalmente, ético. Ambos creían que la última experiencia peronista en el poder había sido una pesadilla. En consecuencia, algo había que hacer para que nunca más se repita. Conscientes de que su plan no gozaría del consenso de los argentinos, decidieron imponerlo a sangre y fuego. En este sentido las fuerzas armadas actuaron como institución. Fue la institución castrense la que implantó el terrorismo de Estado. Fue la institución castrense la que legitimó los centros clandestinos de detención, los vuelos de la muerte y los cementerios secretos. En este sistema Videla ocupó la cima. Junto con Massera, fue la autoridad suprema. Todo lo que se hizo en materia de represión ilegal contó con su visto bueno. Pero no estuvo solo. Videla fue la cabeza de una vasta estructura compuesta por militares y civiles que le dieron su apoyo. Videla hizo lo que hizo porque recibió la bendición del establihsment y, conviene no olvidarlo, de la república imperial. En ese momento Gerald Ford se estaba despidiendo de la presidencia de los Estados Unidos y había dado su bendición al derrocamiento de “Isabel”. Internamente, recibió el apoyo de la jerarquía eclesiástica, de los grandes medios de comunicación, del grueso de la dirigencia política y, hay que reconocerlo, del grueso de la sociedad. Con posterioridad al 24 de marzo Videla como presidente de facto y la dictadura como sistema de dominación gozaron de un amplio consenso. Mientras tanto, la guerrilla, pese a estar imposibilitada militarmente de triunfar sobre las fuerzas armadas, continuaba con sus esporádicos y certeros golpes que no hacían más que legitimar el accionar represivo del “Proceso”. Videla jamás se arrepintió del terrorismo de Estado. No sólo no lo hizo sino que reconoció que si se volviera a repetir el contexto histórico no dudaría en aplicar nuevamente el método de la capucha clandestina. Creo que Videla siempre estuvo convencido de que el populismo era la antesala del comunismo. Creyó sinceramente que a fines de 1975 el país estaba al borde de la disolución y que si la guerrilla marxista ganaba la guerra el marxismo-leninismo se adueñaría del poder y no lo largaría jamás. Videla jamás manifestó remordimiento alguno por la tragedia de los desaparecidos. Siempre creyó que la justicia civil no estaba facultada para juzgarlo. Jamás toleró la decisión de Alfonsín de juzgarlo en 1985 y la de Kirchner de abolir el indulto de Menem. Siempre creyó que esos juicios no fueron más que la venganza de la subversión. Para Videla hubo una guerra y él resultó victorioso. ¡Cómo es posible, entonces, que haya pagado un precio tan alto por haber salvado a la nación de las garras del comunismo internacional! Es probable que jamás hubiera imaginado que algún día se sentaría en el banquillo de los acusados para responder por los desaparecidos. Creo que siempre esperó, en vano, un agradecimiento del pueblo por los servicios prestados. Es probable, entonces, que en los últimos años de su vida haya incubado en su alma un profundo rencor hacia la sociedad argentina. ¡Cómo es posible, se habrá dicho en más de una oportunidad en la soledad de la prisión, que los argentinos hayan permitido que fuera juzgado y condenado por haber vencido a la subversión! Jamás comprendió que se lo juzgó por haber torturado a gente indefensa, por haber ordenado el asesinato a sangre fría de miles de personas, por haber traicionado el espíritu sanmartiniano de las fuerzas armadas. Jamás comprendió que en su afán por purificar a la Argentina no hizo más que sembrar el territorio nacional de centros clandestinos de detención. Acaba de morir Jorge Rafael Videla. Momento oportuno para que aquellos argentinos que tienen buena memoria reconozcan, en la intimidad de sus hogares, que respiraron aliviados cuando se enteraron el 24 de marzo de 1976 de que por fin las fuerzas armadas habían puesto fin a una situación que consideraban insostenible. Hernán Andrés Kruse Rosario-hkruse@fibertel.com.ar Murió Videla en la cárcel argentina sin pagar sus asesinatos; ¿Qué hacer? Pedro Echeverría V. 1. Hoy se publica que murió en la cárcel argentina uno de los más grandes asesinos de la humanidad: el general Jorge Rafael Videla, quien encabezó uno de los golpes militares más crueles en 1976. Se podría decir: Ni modo, así mueren esos píos, –debiendo cientos o miles de vidas- estos terribles generalotes que, junto a los funestos políticos que sólo piensan en dominar, se imponen a la mayoría de habitantes de los pueblos. ¿Puede olvidarse que en marzo de ese año encabezó, junto a Emilio Eduardo Massera y Orlando Ramón Agosti, el golpe de Estado que derrocó a la presidenta Estela Martínez de Perón (viuda de Juan Perón), disgregó a los partidos políticos y cerró las sesiones del Congreso Nacional, dando comienzo al llamado Proceso de Reorganización Nacional? 2. Los golpes de Estado militares parecen haber estado en Argentina siempre a la orden del día. Puede recordarse el que derrocó a Perón en 1955 después que cuatro años antes fuera reelecto; el que sufrió Frondizi en 1962 encabezado por el general José María Guido; el que tiró del gobierno a Arturo Illía jefaturado por el general Onganía. El gobierno de 10 años de Carlos Menem (1989-99) no puede llamarse golpe de Estado porque subió por la vía electoral, pero impuso el neoliberalismo, fue extremadamente privatizador y creó las condiciones de crisis económica que daría lugar en diciembre de 1999 al gobierno de De la Rúa, a la fuga de capitales, al “corralito”, a la dolarización y al gobierno devaluador de Rodríguez Saá, así como a los caceroleros. 3. Estos generalotes, como Pinochet en Chile, los Somoza en Nicaragua, los Strossner en Paraguay y el mismo Videla en Argentina, repetían –como lo hizo el “demócrata” civil Díaz Ordaz en 1968 en México (con el aplauso ensordecedor de todos los legisladores)- que con la brutal represión y asesinatos a los estudiantes “se estaba salvando a la Patria del comunismo”. Fueron entre 8 mil y 30 mil las desapariciones forzadas de seres humanos, y a dos días del golpe, el imperio yanqui declaró: “La Argentina no era gobernable, el golpe es claramente una opción probable. Creo que debemos esperar bastante represión, probablemente una buena ración de sangre, en Argentina antes de que pase mucho tiempo. Creo que van a tener que buscar duro, no sólo a los terroristas sino a los disidentes de los sindicatos y sus propios partidos» 4. No debe olvidarse que en 1973 el peronismo fue nuevamente legalizado y triunfó en las elecciones presidenciales. (Perón fue electo en 1946 y reelecto en 1955 e ilegalizado) Que tras la renuncia del presidente Héctor Cámpora, Perón fue electo presidente por tercera vez, pero moriría menos de un año después. Lo sucedió su Vicepresidenta y tercera esposa, Estela Martínez de Perón cuyo gobierno se caracterizó por un acelerado deterioro de la situación interna, producto de la crisis del petróleo de 1973 y la generalizada violencia política. El 24 de marzo se produjo el golpe de Estado militar que duraría hasta 1983. Al parecer fue la derrota de Argentina en las Islas Malvinas en 1982 uno de los factores que llevó al colapso al régimen militar y el llamado a elecciones generales el año siguiente, mismas que fueron ganadas por Raúl Alfonsín de la UCR. 5. No podré olvidar que mis amigas Neka Jara y Estela, estando en el Foro Social Mundial de Brasil, me contactaron y me llevaron a Argentina para estar ocho días de campamento cerca del Movimiento Piquetero en lucha. Antes de conocer “como cualquier turista” la ciudad de Buenos Aires conocí en recorridos y reuniones parte del “Gran Buenos Aires”, es decir, muchas poblaciones con decenas de campamentos con miles de desempleados que en enero de 2001 rodeaban a la ciudad, bloqueaban las rotondas (glorietas en México) más importantes, con el fin de obligar al gobierno de Duhalde a otorgar “planes de trabajo”, dinero para construir panaderías, lavanderías, etcétera, para el autoempleo colectivo. 6. Allí estaba parte de la izquierda argentina que, como la mundial, no ha encontrado el camino para derrotar a su burguesía. En aquel país se han vivido procesos políticos importantes: dictaduras, golpes militares, falsas democracias, gobiernos populistas, que sin duda le han dado al pueblo un gran aprendizaje –quizá la más alta conciencia en América Latina- pero hasta hoy parece inexplicable que la clase trabajadora (el pueblo mayoritario) no haya logrado imponer un gobierno que esté a su servicio. Durante mucho tiempo se supo que la clase obrera argentina era la más desarrollada y organizada, que sus intelectuales y pensadores de izquierda eran muy creadores, incluso que su nivel de vida era de los más altos, ¿Qué pasó entonces? 7. Después de aquella gran crisis económica, política y social provocada por el brutal neoliberalismo del gobierno de 10 años de Menem y el breve gobierno de Duhalde, aparecen en escena los Kirchner en este país que hoy cuenta con unos 43 millones de habitantes, teniendo a Buenos Aires como la gran capital con más de 14 millones. Néstor pudo frenar la caída brutal de la economía: pero la aparición en escena del venezolano Hugo Chávez, del boliviano Evo Morales y del brasileño Lula Da Silva, ayudaron a los nuevos gobernantes argentinos (Néstor y Cristina Fernández) a componer un poco la situación política del país. Esto no le agrada al imperio de los EEUU, pero tiene que soportarlo. (17/V/13) http://pedroecheverriav.wordpress.com pedroe@cablered.net.mx